4,3,2,1…atrás 4,3,2,1,...atrás 4,3,2,1,....atrás
Una vez mas, si es cierto; nuevamente tropecé con distinta piedra pero con el mismo pie, trato de levantarme pero creo que he quedado coja, sin embargo lucho para no sentir el dolor, sangra la herida, pero no es tan grabe.
Alguien me ha dicho una vez que todo tiene solución menos la muerte, pero a veces pienso, para que mi vida sin con ella … algún otro sale lastimado, y la carga me pesa en el camino y se hace mas largo llegar a algún lado.
Siento como si estuviese sentada en una balsa sin vela en medio del océano y, no tengo remos para volver a la orilla, mis brazos se cansaron antes de empezar a intentarlo, si ni siquiera fuerza tengo para remar.
Recosté por un momento lo que queda del cuerpo, deje que el sol por la mañana me despierte, pero no hay luz alguna en mi océano desierto, así que decidí seguir durmiendo, si ya en algún momento me ha de levantar ,será en ese preciso instante que querré volver a caminar. Mientras miro el firmamento oscuro y huérfano de estrellas, trato de recordar como llegue hasta acá, y mi memoria se pone en blanco, no hay recuerdos para mi, solo imágenes de un pasado que fue feliz pero fugaz. Dichosa de por si me sentí, hacia mucho que no veía las aves revolotear libres por aquella montañas, esos cerros que no tenían un inicio y como al mar nunca llegue a verle el final, esa ruta larga larga con ese verde contorno soleado, aquellos árboles de naturaleza pura, viejos y dueños de su lugar.
Esas subidas y bajadas del empedrado aquel que nunca ha de olvidar, ese pueblito al final del camino, donde casi se duerme el sol y el río empieza a brillar.
Y al terminar mi recorrido ,el encuentro de tu mirada hechicera, que me dijo bienvenida pero a la vez me estaba despidiendo. Pero que ingenua, preferí seguir disfrutando, sin medir ni siquiera el latir de mi alma, te entregue en un minuto lo que estaba reconstruyendo, sin saber si quizás te interesaba.
La noche se hizo corta, como siempre pasa cuando uno se siente en la gloria, abrí mis ojos y sentí miedo de no volver a verte, pero aun no habías despertado, la ilusión se hizo aun mas grande.
Que niña tonta! regale casi mi vida y ni siquiera te dabas cuenta, pensaste que seguía jugando, me creí tus palabras, te escucho mi corazón , conmoviste la piedra de mi alma. Y para que? Para luego despertar y saber que el cuento termino. No hubo final feliz pero por un momento me sentí princesa.
Al pasar las horas se me iba rompiendo el encanto, cada segundo que pasaba te alejabas un poco mas. Cayo la tarde, el sol poco a poco fue muriendo y con el se moría mi ilusión.
Y otra vez recorrí los mismos árboles, las mismas montañas, aquella ruta bordada en verde aquella subida y bajada de la calle… cada vez mas lejos de el pueblo… no queria marchar, pues sabia que no iba a haber otra vez, mientras se alejaba dando tumbos mi autobus, contigo deje mi corazón. Trate de cambiar mi vía por si te volvía a ver, pero no hubo caso, el destino ya esta marcado, solo tenia que ser lo que fue quizás no demasiado, pero de nada valió querer cambiarlo ya no podía suceder de nuevo. Te busque no lo niego, me he puesto media paranoica, camine por aquella estación llena de gente pero para mi estaba vacía, te busque en sus miradas pero en nadie encontré ojos mas bonitos, puse el alma en mi maleta, y seguí marchando, y cada tanto espié por la ventana aun la ilusión seguía latente.
Creo que nunca odie mas que ahora buenos aires, de la puta madre, esas autopistas negras ese cielo contaminado, hasta el aire es asfixiante, los árboles están marchitos. Camino por sus calles, de ritmo acelerado, yo voy con pies cansados cada vez me cuesta mas . Y duele el pecho al recordar que alguna vez te vi, la triteza me nubla ese momento de felicidad, así que me senté un rato, mirando a la nada el tiempo pasar, pidiéndole al viento que me de noticias tuyas, pero el viento no estaba en aquel lugar.
Así que de igual manera espere. Mis párpados se fueron poco a poco cayendo y con ellos al mismo tiempo caía la noche.
Luces encandesentes y alguien me golpeó el tórax, no entendía nada, ni sabia quien era, trate de reconocerte en su rostro pero la vista se me nublaba, y a lo lejos muy a lo lejos oí … 4,3,2,1 atrás 4,3,2,1 atrás y no lo escuche mas, y aparecí acá en mi balsa varada en medio de mi océano desierto, pero ya no estoy sola, ahora me acompaña tu recuerdo.
Todavía suenan en mis oídos tus palabras, que todo lo que pasa por algo pasa y deja una enseñanza. Y de verdad que si, me has enseñado a quererte sin conocerte, ahora solo busco como hacer para que no me duelas.
Te he dicho, que uno debe disfrutar de la persona con la que se encuentra, hasta que llegue el indicado, y de verdad , he disfrutado mucho estando a tu lado, pero lo malo de los besos es que crean adicción. Y por lo visto que pena, quizás no eras para mi. Quizás solo apareciste en ese momento para hacerme saber, que con que poquito tiempo uno se llena de felicidad, te lo agradezco, no miento, mis lagrimas no me dejan decir de mas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Tropezar mil veces y levantarnos mil y una, de eso está compuesta la lucha con la vida, con nuestros pensamientos, con nuestros amores.
Me agrada tu forma de narrar ágil y descriptiva.
Bs.
Pasaba de nuevo por aquí...
No encuentro nada nuevo, te dejo besos.
Publicar un comentario